domingo, 26 de mayo de 2013


Soledad…vacío que se llena de silencio, de quietud, de respuestas sin  preguntas…
Calma que no cesa…inmensidad de nada…
Quiero creer que tu nombre puede curar las heridas…pero no entiendo como, ni se porque…
Mezcla de regocijo y de hartazgo, esta soledad que me penetra extiende su territorio y llega casi hasta donde se alarga mi mirada, justo ahí donde tus ojos no me alcanzan…
Y si bien por momentos se siente bien ser libre, en otros me encuentro cautiva de mis propios muros,  sin puentes levadizos que pudiese  bajar cada tanto, en ese momento exacto en  que quisiera que atravieses mi destino…
Que te lleva cada tanto a mi? Que camino te conduce a mis aguas tantas veces turbulentas, tantas otras estancadas en oscuros desencantos que inundan cada uno de mis sentidos…?
Esta tarde otoñal sirve para pensarte, casi con la promesa de un futuro…pero se que tras ese pensamiento acecha la certeza de no tenerte y de saberme nuevamente sola…




No hay comentarios:

Publicar un comentario